La coletilla más oída esta mañana es que si no somos nadie, que estamos aquí de paso, que aprovechemos la familia, la vida... Todo esto es cierto si entendiésemos que no hace falta dejar de trabajar, coger una mochila e intentar ayudar a todas las comunidades pobres de África, o salvar a los Intocables en la India o... para vivir la vida.
Para mi, la vida está llena de momentos pequeñitos encantadores... y esos momentos se escapan, cuesta de valorarlos porque pasan muy deprisa o porque no están en las listas de los grandes pensadores...
Yo te diría que recopiles momentos en tu vida. Todos los que puedas. Guárdalos en tu cajita interior de buenas sensaciones y cuando estés tonto/depre la abres y te das un baño de buenos momentos.
Recopila:
huele el café recién hecho de la mañana. Pero huélelo de verdad, párate dos segundos, pon tu nariz sobre el humeante aroma y cierra los ojos... prueba mañana mismo.
echa la cabeza hacia atrás y deja que los poros de tu piel y tu pelo sientan la ducha caliente. Siéntela, no corras, levántate cinco minutos antes si hace falta... siente el agua. Siente como se desliza. Convierte tu mente en piel y vive la experiencia desde dentro.Mastica. Cualquier alimento. Mastica como si sólo pudieses ingerir el trocito que tienes en la boca. Deja que suelte su jugo, sabor, o lo que tenga el alimento. Que se expanda entre tus muelas, que bañe tu lengua y cuando creas que reconocerías eses sabor donde estuvieses, entonces sólo entonces traga.
Respira. Pero sé consciente que lo haces. Inspira con calma y siente el aire dentro del cuerpo. Retén unos segundos y expira hasta no dejar una gota de aire dentro. Repite algunas veces. Sientete afortunado de poder respirar. De hacerlo solo, sin maquinas de hospital, sin botellas de oxigeno... Siente el privilegio de inundar tu cuerpo de aire....
Abraza. Y hazlo un poquito más de lo políticamente correcto. Si eres sincero, verás como la otra persona pasa de la rigidez del abrazo cortés, al abrazo emocional. Y siente la energia del abrazo. Nada reconforta más.
Saborea el vino. Saborea la vida. Saborea tus momentos. Porque eso es la vida. No el tiempo libre que te deja el trabajo. Porque si te lo propones, trabajar también es vida. Sólo es cuestión de actitud. Recopila momentos... yo estoy aprendiendo y me encanta.






