Ayer, mientras esperaba que mi hija saliera de su clase de música, me encontré con un ex compañero de trabajo. Estaba yo relajando la espera, es decir aprovechando cada minuto para comprar en el super de al lado unas magdalenas y cuatro cosas, no fuera a ser que me sentara en una cafeteria "a perder el tiempo" mientras mi hijita hacia su clase. Estaba como digo en la cola, con mi linda mami y mi pequeño de 3 años, cuando este ex compañero me preguntó qué hacia por alli. Yo vivo en un pequeño pueblo de costa, al lado de Barcelona, y mi hija asiste a clases de música en una escuela de otro pueblo marinero. Justo el anterior al mio. Pues bien, él vive allí. Se extrañó de verme en su "territorio". Yo le expliqué. Me preguntó:
-¿y a qué edad empezó tu hija a estudiar música?
-pues a los 5, le comenté.
-Vaya, yo querria llevar al mio ya.
-¿Cuanto tiempo tiene?
-dos años....
en fin, ¡casi se me caen las bragas (perdón) de la impresión! ¡Queria apuntarlo a una extraescolar con dos años! Y no es que esté en contra que los niños a los 2 años entren en contacto con la música, no, de hecho pienso que desde que están en la barriga de mamá es bueno que "sientan" las notas rodeando su burbuja. Lo que realmente me asustó son las ganas de algunos padres a llenar las agendas de sus hijos de actividades extraescolares.
En el colegio de mis hijos, existe un decálogo que cada año nos pasan en power point. Es un decálogo de derechos del niño. Entre otros están:
Derecho a no tener extraescolares hasta los 6 años.
Derecho a tener tiempo para jugar y aburrirme.
Y yo no puedo más que estar super de acuerdo. Mi hija asiste a clases de música dos tardes a la semana. El resto juega. El sábado por la mañana va a su clase de tenis, que la imparte su papi (es monitor) y juega y rie con sus amigos. C'est tout. Es cierto que ella me dice que si fulanita hace patinaje, la otra circo, la otra ballet.... y que porqué ella no. Pero el dia que está mandrosa, me dice que no quiere ir a clase porque quiere jugar....
Algunos niños tienen la agenda más llena que un businessman/woman. Lunes taekondo, martes inglés, miércoles patinaje y macramé, jueves taekondo y música, viernes patinaje y macramé, sábado por la mañana piscina y tenis.... El domingo, ¡¡¡pues a ver qué hacemos con el niño/a que cuando tiene tiempo libre se estresa tanto que no sabe qué hacer!!!!
Yo no quiero eso para mis hijos. Tal vez no serán las personitas más ilustradas del mundo. Pero no pienso competir en actividades extraescolares. Parece que los padres modernos se miden entre ellos por la cantidad de actividades supermegaguais que les endosan a sus hijos entre semana. Y lo peor es que algunos justifican estas agendas diciendo que el niño lo pide. "Es que es muy activa", me decía una. ¡Pues será que tu no le sigues el ritmo y prefieres que otro/a la distraiga!
Uf! os dejo, que tengo que echar un vistazo a las actividades de la Semana Blanca... la apunto? ;-)




