lunes, 31 de enero de 2011

DIME CÓMO TIENES EL COCHE...

La verdad es que la especie humana no es, en general, nada original. Cumple patrones muy a menudo y yo me incluyo entre ellos. Un patrón establecido es saber cómo llevas el coche. Es decir, como lo tuneas queriendo o sin querer. Aqui os dejo mi lista, seguro que omito a más de una especie.... ayudadme si lo creeis oportuno!
cuando te acabas de sacar el carné te haces asiduo/a de los establecimientos limpia coches. Eso sí, de tunel de lavado nada, que piensas que acertar a "encajar" las ruedas en el suelo del tunel necesita mínimo de 5 a 6 años de experiencia.Qué miedo al ridículo da!
cuando eres supermegajoven, te da por comprarte (o nos daba en mi época) las últimas fundas de las más modernas para que no se te ensucien los asientos originales. Y digo yo... si siempre van tapados, ¿de qué sirven? es decir, ¿alguién verá algun dia de qué color son los asientos originales y su bonito tapizado? y si se ensucian... ¿no será entonces el momento de ponerle la funda y no antes?
También acompañas tu salpicadero con toca clase de peluches de amor, amistad y cariño (sobretodo las chicas) y en la parte trasera, justo encima de la bandejita o enganchado al cristal "que te den si me adelantas" "tonto el último" "si vas detrás qué importa que tengas un porche" " mi otro coche es un ferrari" y demás, en lugar de la obligada L que tanto avergüenza.
El ambientador que se llevaba cuando yo me saqué el cané era de los que se colgaban del espejo interior.El que duraba más era un pino que debias ir destapando poco a poco. Ésto sólo lo hacías la segunda vez que lo comprabas. La primera, inexperto/a tu, lo desembalabas todo, lo colgabas y después, cada vez que entrabas en el coche, parecía que habias metido la cabeza en un pote de ajax pino.
Ahora la mayoría lo lleva incorporado (un timo, como el mío que cada recambio vale un riñón, que me sale más a cuenta ir al Sephora cada semana e impregnar toallitas con los perfumes de muestra...) o bien se adaptan a la salida de aire (tipo ambipur coche, que te deja un olor a taxi que te tira para atrás...)
En los más jóvenes el tema música es muy importante. Más incluso que el coche. Si no vibra hasta el cenicero cuando enciendes el equipo , no es bueno. Tiene que tener más potencia que el altavoz de la plaza mayor de tu pueblo para ser guai. Y por supuesto, en verano, aunque te ases, ventanillas abiertas y discoteca andante. ¡A ver a quién le suena más fuerte!Después, con los años, con que funcione y no haga constantemente gggggggggggggggghhhhhh , ya vale.
Seguimos con el cambio de marcha. A mi me va de coña el mio, es automático. Pero cuando yo me compré mi primer coche, todos tenían palanquita ce cambios. Aquí se veía bien la diferencia :
Coches de gama alta: palanca cubierta de cuero o piel. Coches de taxistas: con San Cristobal en la bola. Coches de papis horteras creyendo que el olor a mar se compra: con una estrella de mar y cuatro conchas en la bola del cambio, cubiertas por un plastico protector y arenilla reproduciendo el ambiente marino.
Los guais, llevaban el logo de alguna marca fashion como ferrari,  audi, etc aunque el coche fuese un 127 seat.
En los asientos traseros, ahora, los que pasamos de los 30, la mayoría llevamos sillitas de niño. Antes ni de coña. Yo recuerdo haber hecho un viaje Barcelona/Badajoz/Barcelona con mis primos, mis tios, mi hermana  y mis padres en el mismo coche. Y no es coña. Dos años consecutivos, con parada en Jaén y Sevilla. Si te daba por vomitar (como era mi costumbre) empezaba a salir gente al arcén de aquel coche, que si hoy te pilla un policia de tráfico así, fijo que se convierte en el video con más reproducciones de youtube. Antes era normal.
Mi coche ahora es una papelera andante. Trozos de galleta machacados y roídos conviven con papeles de caramelos y migas de bocadillo en la parte trasera. Los muñecos, algunos sin cabeza o sin extremidades, se mezclan con papeles de dibujos de amor a la mami.  Suerte que mi coche tiene cortinas incorporadas de serie, negras, monísimas, si no ya me veía compitiendo con Many Manitas, las princesas Disney y algunos con las caras de sus hijos en el cristal.
En la parte delantera, mi bolso, mi abrigo, mi fiambrera, unas galletas o chips para matar el hambre, un chupete por si el pequeño llora, unos kleenex, unas toallitas humedas que sirven para todo, y polvo, mucho polvo sobre el salpicadero.
Cuando alguna vez lo limpio y lo ordeno, parece nuevo. Y es que es relativamente nuevo. Yo, si veo a alguien conocido que va andando, no se si parar. Si ve mi coche así por dentro, pensará que dificil tarea encontrar un cm2 limpio para dejar su culo.

viernes, 28 de enero de 2011

A VER QUIEN PONE LA CARA MÁS FEA

Acabo de venir de toda una aventura. ¡Jesús Calleja a mi lado es un auténtico amateur! he ido al Carrefour un día 28 de mes (osease la mayoría ha cobrado, entre los que yo me incluyo) con dos niños de 3 y 6 años, recién salidos del cole (osease cansados, tontos, pesaditos...) y después de un dia de trabajo de aquellos de "ahoramelevantoahacerpipiyaomelohagoencima"!!!!!!
Pues eso, encuentro aparcamiento después de alguna vuelta:
¿será que algunos pagan tarifa mensual y lo dejan allí siempre?, ¿será que son extras contratados por el mismisimo Carrefour para que creamos que venden millones de productos?
-de que trabajas?
-pues de extra.
-hostia tu, que suerte. ¿Alguna peli de Alex de la Iglesia? Almodovar?
-no, del parking del Carrefour.
-pedrín, como está el mundo.....
Pues siguiendo con mi aventura, muy puesta yo, sin haberme cambiado de ropa de la ofi, a comprar con los churumbeles. Mis tacones, mi pantaloncitos, en fin, lo más cómodo para una aventura carrefourera.
 La despensa de casa estaba ya más vacía que la cabeza de los colaboradores de Salvame. No había remedio. No podía esperar más.
Respira (me decía a mi misma respirando hondo como si de una clase de yoga se tratara). Busco un carro con reposabebés y coloco al pequeño. Entramos en el super. Empiezan a sobrar los abrigos. Intento aguantar el calor, sobretodo para no llevar más trastos, pero el flequillo mojado y las gotas sobre mis cejas, me avisan de que ha llegado el momento de liberarme de la prenda. Sabia yo que este momento daba lugar irremediablemente a otro: los niños parecen tener un radar, cuando su lindas ondas detectan que un adulto se ha quitado una prenda de abrigo, ellos automáticamente te lo piden. Y tu a callar. Pues eso, ya somos el carro, el niño dentro del carro, yo empujando, la niña acompañando y una montaña de abrigos ocupando el espacio destinado en teoría a la compra.Vamos ideal de la muerte.

Primer destino: la leche. En casa cada uno la bebe de una manera: el peque de cereales, la niña, el papi y la iaia entera, yo de soja pero light (todo en mi vida es light menos mi barriga...). Cargo varias cajas, está de oferta. Y en ese momento me doy cuenta que el puto carro no va bien. Con todo el peso, empieza a torcerse hacia la izquierda o a quedarse encallado. Será mi parecer, pienso.
 La gente circula, pasea (¡pasea por un centro comercial como el Carrefour!¡ es lo más deprimente que se me ocurre!), gruñe, se empuja y se cruza en el camino de todos. Esto es la jungla. Nadie respeta izquierda y derecha. La mayoria parece pensar: "Mi carro es el más majo, el más grande, el que menos marcas blancas lleva (cuanta pasta tengo madre...) el mejor vamos" Así que no te pongas en su camino.
Mi hija se ha llevado un golpe en un hombro, yo me he dejado las cervicales intentando que el mío no se torciera y que mi hijo no pareciera que estaba en los autochoque, pero lo que más, más me ha fastidiado es la cara de imbeciles que tiene la mayoria. Cara de enfadados (nadie, nadie ha intentado ayudarme en más de una ocasión comprometida, cuando mi carro adoptaba vida propia y parecía un adolescente huyendo de su madre), otros con los cuales casi he chocado pero juro por snopy que ni he tocado (a un milímetro me quedé) me han mirado perdonándome la vida. Yo educada como bien me dejaron mis padres, pidiendo disculpas y las caras feas sin contestarme, sin mirarme, bueno sí, para perdonarme la vida. Perdón es que el carro no funciona. La cara de chucho me mira con una mella en su boca y me gira la cara, dejándo a mi vista una nuca poblada de rizos grasosos...
He intentado recordar todo lo que necesitaba pero me iba la vida(fisicamente hablando) en acabar cuanto antes. Cuando he pagado( pasar por caja con los dos niños, el carro desbordado, los abrigos arrugados, mi bolso colgando por ahí y mi rimel ya encima de mis pechos) he sentido una sensación de alivio... pero claro, salir del super ha significado empujar el poseido carro entre la multitud, fea, enfadada, paseando(también por fuera hostia!) mirando mi estampa con desprecio.
Mis hijos, unos soles, ni una queja, ni un mamá porqué nos has traído al tunel del terror con gente tan cutre? nada, buenísimos, parecía que presentian que a la mínima queja o bien me ponía a llorar desesperada(menudo espectáculo han debido pensar) o a gritar en plan Gloria Gaynor I'll will survive, encima de mi super rebelde carro...
Vivan las compras, aunque yo las odie....

jueves, 27 de enero de 2011

Chávez insta a banco a cumplir con las leyes venezolanas

Me encantaba oir los monólogos de Gila, el humorista, cuando llamaba por teléfono. ¡Que gracioso era! llamaba a la guerra, a absurdos destinatarios que siempre atendian la llamada. Y él como si nada, hablando de temas muy importantes de forma humoristica y liviana. ¡Que salao!.
Siempre decía:

-Está fulanito de tal? pues que se ponga! y fulanito de tal se ponia (aunque fuese el mismo Frasquito...)

Hoy, desayunando en mi cocina, sola, saboreando mis pan de leche con salami exquisito y queso light (que no puede ser todo caloría pura...) casi me atraganto. Mi "amigo" el populista Chávez en la tele. ¿Lo habeis visto?
Miedo me da este hombre... y no es que yo crea que el tal Rodriguez sea un santo y una persona que mira por el interés común, no, es que el abuso de poder (¡cuidado con lo que responde! amenaza y yo  me acojoné al oirlo... como cuando la profe más odiada te miraba a los ojos después de preguntarte delante de todos...) me asusta. Puede que no sea todo tan malo allá, puede que se estén haciendo cosas buenas, pero no es la clase de dirigente que representa la honestidad y la claridad. Si quieres que el pueblo sea bien tratado, no emplees métodos fascistas que tu mismo criticas...

Es mi opinión, tal vez no compartida, pero estos "espectáculos" me asustan, me imagino la cara del Rodriguez al recibir la llamadita...ji,ji

martes, 25 de enero de 2011

AHORA QUE NO SUENE!

Soy una mujer extraña. Me encanta quedar con las amigas, charlar, conversar, pero odio hablar por teléfono. No me gusta. Me repele. Desde que se inventó el uso popular del e-mail, todo lo que puedo lo comunico a través de este canal. Me resulta cómodo. No tengo que estar colgada escuchando comentarios tontos o no por teléfono. Cuando me responden con otro correo me hace hasta ilusión. Pero lo que más me gusta del e-mail (aunque ya he comentado alguna vez sus desventajas, relee el post si te apetece) es que puedes leerlo cuando quieras y escribirlo cuando te de la real gana. El teléfono no.
Normalmente suena cuando menos te lo esperas:
-en la cola del super justo cuando te contorsionas para colocar en la cinta de la caja todo lo que compraste para un mes tu solita,
- cuando entras en la ducha, bañera o cualquier recinto húmedo sin posibilidad de atender la llamada sin que se cale hasta el último número del teclado de tu teléfono.
- justo cuando se acabó de dormir tu pequeño monstruito después de miles de vueltas en la cama, sollozos e innumerables gritos de "no tengo sueño, no quiero dormirrrrrrr",
- cuando en el telenoticias que normalmente no puedes escuchar con calma, hablan de algo que realmente te interesa,
-cuando has decidido ahorrar y adoptar medidas drásticas de reducción de presupuesto en tu casa, y te aplicas, con grandes apuros y manchones por todas las paredes, el tinte del pelo,
-cuando estás limpiando a tu hijo que justo le dió por hacerse caca encima el dia que comió más naranjas y kiwis de la cuenta...,
-cuando dan la previsión del tiempo para mañana que has estado esperando para poder preparar la ropa de tus enanos para el dia siguiente con un mínimo de acierto,
-cuando conseguiste que las claras al punto de nieve, tuviesen más el aspecto de la nieve esponjosa, después de más de 30 minutos batiendo, que de moco de troll que es como te quedan casi siempre,
-cuando por fín conseguiste atrapar con las pinzas ese vello rebelde de cualquier sitio lo suficientemente grande como para notarse, lo suficientemente pequeño para que te vaya la vida al cogerlo con la pinza,
-cuando acudes por primera vez a clase de yoga o pilates(La gente que está allí debe pensar que nacieron con la postura de padmasana o simhasana porque te miran mal si a duras penas consigues doblar tu cintura más de 45º) si te suena el mobil serás la oveja negra para siempre!
-cuando entras en un velatorio (sin comentarios no sea que alguien se ofenda)
-cuando estás en la representación teatral  de tu hijo/a sentada entre las dos madres más pro AMPA y derechos absurdos infantiles que hayan existido,
-cuando tu hijo/a está en plena rabieta en medio del parque delante de la asombrada mirada de varios padres y madres, como si fuera la primera vez que ven semejante espectáculo(falsos! ni me creo que los suyos salgan de un manual del buen comportamiento!)
-cuando por fin te habla el chico o chica que te gusta al entrar a una cafeteria (el capullo o capulla te dice que atiendas el telefono y se larga....)
Y podría seguir aun más.... me ayudas tu? vamos anímate.
Cuando practico sexo ni lo menciono porque es que ni lo oigo....

lunes, 24 de enero de 2011

PREGUNTAS INOCENTES, RESPUESTAS COMPLICADAS

-Mami...
-dime cielo.
-¿que pasa cuando te mueres?
(buf, dificil respuesta para una madre no creyente como yo...)
-pues que descansas, vas al cielo.
-ah! ¿y cómo te aguantas allí?
-bueno, es como cuando sueñas, tu te mueves pero no hace falta que muevas las piernas, te mueves sólo con tu pensamiento.
-Ah! ¿y hay mucha gente?
-pues si, creo que si.
- ¿y el iaio está alli?
-si mi amor, está alli.
-¿y que hace?
-te ve, te mira, y descansa.
-Ah! ¿y todo el mundo va allí?
-Pues si mi amor (yo paso de la versión cielo/infierno, me niego...)
-Ah! ¿y tu también te vas a ir allí?
-Pues claro, algun dia, si.
-Pero para irte, ¿te tienes que morir, no?
-si, mi amor.
-Pues yo no quiero que te mueras, dime que no te vas a morir nunca.
-Pues no, estaré siempre contigo.
-Ah! ¿y cuando seas muy viejita también?
-Si mi amor.
-¿y tu no querias que se quedara contigo tu papá? ¿por qué se ha muerto entonces?

Sabia reflexion infantil... complicada respuesta algo coherente para un adulto.

viernes, 21 de enero de 2011

NOS VAMOS AL CHIQUI PARC

¡Que felicidad! ¡nos han vuelto a invitar! ¡y le han dado la invitación a la niña junto con todos/as sus amigos! ¡¡¡Otro cumpleaños!!!! oe,oe,oe se me ve corriendo por la casa bailando la konga de lo feliz que me siento. Y es que en estos casos no puedes negarte. Aunque no tengas coche y el susodicho chiquipark esté en el polígono más lejano de Rumania, aunque salgas del trabajo media hora más tarde que empiece la fiestuqui (¡¡¡pos mama, dile a tu jefe que tenemos que ir!!!!) aunque sea entre semana o lo que es peor, un sábado por la tarde a la hora del café.... Tienes que ir. Tu hijo/a no podría llegar a olvidar semejante desprecio si le dices que no podrá asistir. Y tu tan feliz, pensando en la tarde que te espera.

Lo primero que sientes cuando llegas a un sitio como estos es porqué los niños, que en casa huelen tan rico, dejan ese aroma en un espacio tan sumamente grande. Que digo yo que, con esos techos tan altos y espacios tan abiertos, el olor a cachorrin de tigre debería  quedar más camuflado. Pues no. La atmósfera casi se corta.
Después esa agradable sintonía mezcla de gritos incontrolados (¡que algunos parecen sioux, ostras!) y de alzamientos de voz por parte de los padres para hacerse entender, con los niños incontrolados ( nen, deja de pisarle la cara a tu  hermano! no te tires de la lámpara, que está la bombilla encendida!) o con otros "encantados" padres.
La música que en algunos momentos invade el espacio también sirve para que cuando lleguemos a casa nos hayamos convertido en fieles seguidores del lenguaje de sordomudos: ya no nos queda ni un ápice de voz.
La merienda de los niños es punto y a parte. Los bocadillos que se suponen son de un pan de molde blanco y jugoso, seguramente fueron preparados en la Segunda Guerra Mundial, porque bien podrían tirarse a la cara de alguien y romperle la nariz. El pastel suele tener como ingredientes principales el colorante y el azucar. Como ingredientes complementarios: el colorante y el azúcar. Los niños lo guarrean, lo mordisquean, lo escupen, lo refriegan por sus ropas, dándote finalmente el sobado trozo para que se lo guardes que ahora no les apetece. Eso sí, sin plato ni servilleta ni nada... ¡vamos, como para meterlo directamente en el bolso!

Y la tarde discurre, dependiendo de las actividades programadas pero siempre respondiendo a patrones infantiles standar, con una alegria descontrolada de los niños y una hartura nada disimulada de los padres.
El perfil de los enanos es otro cantar. Mientras el sexo masculino (la mayoria, porque algunos como mi hijo son una excepción de prudencia y miedo controlado...) se tira, empuja, muerde, aplasta, y se cuela en cada rincon que encuentra del chiquipark, las niñas saltan como locas, se siguen en cuadrillas (que digo yo que de ahi vendrá cuando te haces grande lo de ir al lavabo en compañía de dos o más...)se les tuercen las coletas y las faldas, el tiro de los leotardos se junta con sus rodillas y si hay música, ya demuestran que las mujeres somos, en general, más bailonas que los hombres.
Mientras tu, si encuentras a alguna madre que te sea afin, intentas mantener una conversación coherente entre tanto chillido, empujones varios ,ese niño pequeño que se estampa contra tu rodilla, lo levantas y te mira como loco, poseido por el duende del chiquipark, se levanta y casi con la oreja colgando y la nariz torcida sigue jugando. Que por una arañazo de nada he visto yo enanos montar cada pollo a sus padres y aqui, en el chiquipark,  casi se dislocan el cuello y siguen gritando de alegria.
Por fin la hora de irse (la bendita música se acaba para anunciar, poco a poco que van a cerrar)
Y empieza otra parte divertida de la fiesta: buscar  a tus hijos, gritar su nombre como loca por todo el recinto, y cuando los localizas, ellos se meten por otros rincones, huyendo, sin querer irse, en compañia de sus coleguillas que rien viendote ridícula desde la altura del inflable. Cuando por fin los tienes (literalmente los has agarrado por el brazo disimulando las ganas de meterles una colleja...) toca hacer  cola para poner abrigos y zapatos. Te das cuenta que tus hijos se llevan "una parte" (la mierda más bien) del chiquipark en sus calcetines, y que es realmente dificil colocar un abrigo a un niño sudado.
Cuando finalmente entras en el coche , tus pequeños asistentes al cumple, se  duermen. En otra ocasión estarías encantada, pero volviendo de una fiesta de diversión como ésta...¿Quién es la guapa que no los baña? ¿Cómo llevarlos al dia siguiente al cole con el flequillo aún pegado por el sudor, las nubes de caramelo, y los sugus aplastados?
Me encantan las fiestas. Pero de más de 18 años por favor....
Dedicado a mi amiga Marta...

jueves, 20 de enero de 2011

SANA ENVIDIA MUSICAL

La música es una buena terapia para cualquier estado de ánimo. Ayer, mientras escuchaba un programa de radio en el coche camino del trabajo, la locutora explicaba que tenía en su MP3 una carpeta llamada: que te den Bambú, con una finalidad, sentirte mejor cuando tu amorcito dice que mejor ser sólo amigos...
Me hizo gracia. Recordé varias canciones de ese tipo que me ayudaron a superar alguna ruptura que otra:
I will survive, de Gloria Gaynor (típica donde las haya, pero ¡que reconfortante escucharla a todo trapo!)
Yo pa ti no estoy de Rosana ( vaya letraza, ¡no la he cantado yo veces!)
Que te den, de Manu Chao i Amparanoia ( la mejor, ritmo y letra, enlaza!!!!)
Por otro lado, en mi época ligona me encantaba:
You don't have to be rich to be my girl de Prince (no os pongo el enlace porque Prince ha vetado su musica en Youtube)
Sex bom de Tom Jones ( como movia yo mis lolas en la disco con mis amigas, que risa!!)
 O bien cuando tuve a mis hijos:
Cuando Pedro llegó de Pedro Guerra ( ¿como puede un hombre plasmar el sentimiento de la espera de un embarazo tan bien?)
Mi pequeño tesoro de Presuntos Implicados ( tal dulce, tan real, tan tierna...)
O cuando estoy simplemente melancólica:
If you want me de Markéta Irglóva (podría escucharla más de 50 veces seguidas, tal vez incluso lo haya hecho alguna vez...)
Baby can I hold you de Tracy Chapman ( aunque soy capaz de ponerme toda su discografia seguida un dia completo y más... aun recuerdo la minúscula figura que es esta mujer en el Palau de la Música, con la sola presencia de su cuerpo y los instrumentos que tocaba...) 
O .... no podría poner en este post todos los titulos, todos los autores (Sabina, Pedro Guerra, Rosario, Tracy Chapman, Mozzart, Chavela Vargas, Ella Fitzerald, Dina Washington....) pero la música representa mucho en mi vida. No soy una entendida, ni siquiera a veces consigo recordar los títulos de las canciones, pero me encanta sentir cómo penetra en mi cuerpo,en mi alma.
Ahora, estos meses, ando con una sana envidia musical. Mi hija de 6 años asiste desde hace dos años a la escuela de música. Este año tienen rueda de instrumentos. Significa que los probarán todos en diferentes talleres (el UKELELE no creo yo....) y después de acuerdo con sus habilidades, las disponibilidades de plazas y la opinión de su tutor, deberá elegir qué instrumento quiere tocar. Cuando voy a recogerla sale siempre feliz. Si se porta mal, la amenazo (sorry....) con no llevarla a la próxima clase, y mientras la espero, me invade una sana envidia porque yo no soy capaz de extraer ni comprender una nota de un pentagrama. Esas notas que se escapan, se deslizan entre las grietas de su vieja escuela, salen al exterior e inundan las almas de los padres y madres que pasamos frío en el patio esperando que nuestros pequeños músicos acaben. Esas notas de instrumentos, la mayoría que salen de manos infantiles, que a veces desentonan pero que siempre ilusionan. Que sana envidia que me dan....

SE ACABÓ!

Quieres más? pues hala! busca entraditas a la derecha...