Hoy es el dia del Padre. Pero también es el cumpleaños de mi padre. Y aunque haga tal como año y medio que emprendió un viaje para buscar un lugar donde esperarnos a todos, para mi sigue siendo su cumpleaños a celebrar. Porque esto no se olvida de un dia para otro. Llega la fecha, y unos dias antes ya piensas: es su cumple. Como lo venias haciendo cada año. Como lo seguirás haciendo cada año que pase. Porque aunque esté de viaje, un viaje sin retorno, seguro que siente que hoy es su cumple.
Graciosa paradoja por cierto. Siempre celebramos el dia 19 como su cumpleaños. Así lo reflejaba el libro de familia. Pero el funcionario/a que lo registró, en el año previo a la explosión de la Guerra Civil Española, debia estar ya sintiendo las tropas de frasquito revolucionarse porque se equivocó: realmente mi padre nació un 9 de marzo, pero le añadieron por delante un 1 quedandose así toda la vida con el 19 de marzo. No es que mi querida yaya Fefa (asi le llamabamos) nos lo contara. Que habiendo tenido 7 hijos no estaba la mujer por recordar insignificantes menesteres... es que siendo ya realmente adulto mi padre, de hecho siendo ya padre, en una partida de nacimiento vieron él y mi madre que la fecha del libro de familia era erronea.
-¿Qué hacemos? pregunto mi madre. ¿Se lo decimos a todos? ¿A los niños?
- ¡Que más da! contestó mi padre con ese pragmatismo tan extremeño que le caracterizaba... deja que las cosas sigan igual. A ellos les hace ilusión.
Y así se quedó el pobre. Celebrando sus años el dia que el funcionario/a le dio la gana de poner. Suerte que no era un 29 de febrero....
Felicidades papi. Con lo que te gustaba a ti recibir regalos. El mio te lo envio en forma de recuerdo.





