lunes, 6 de abril de 2009

nos vamos al Tibidabo....


Los niños necesitan divertirse. O al menos, que el tiempo que les dediques, sea realmente bueno. Al menos eso creo yo. Este pasado sábado decidimos, mi pareja y yo, darles una sorpresa y llevarlos al Tibidabo. Somos socios anuales, pero la verdad, lo amortizamos bien poco... Como vivimos fuera de Barcelona, estamos siempre como si estuviesemos de vacaciones... cerca del mar, en calles tranquilas, muchas zonas verdes, en fin... disfrutamos de nuestro retiro. Pero de vez en cuando, debemos tocar de pies a tierra, y ver que el mundo no se limita a nuestro pueblo. Barcelona también existe. Así que este sábado, decidimos pisar territorio comanche.


Decidir ir a Barna a pasar el día, ya es en sí toda una aventura. Con niños y tan pequeños claro. Estos dias, tenemos con nosotros a la hija de Xavi, nuestra gran peque de 8 años, asi que nos hemos convertido(como pasa cada 15 días y las vacaciones de guardar....) en familia numerosa. Y no me lo invento, no, que tenemos nuestros super carnés que lo atestiguan. Y digo super porque no veas la de descuentos que tenemos!!!! eso sí, no pasan del 5% pero nuestro gobierno debe pensar que es el chollo padre... Animaos, parejas de este país, que si teneis 3 hijos o más un super 5% de descuento(en el mejor de los casos...) os espera! Y en época de crisis también! increíble, no?

Pues eso, los 5 rumbo a Tibidabo. Eso sí, antes, como un par de horas mínimo, prepara bolsa para pasar el día: bocadillos, refrescos, ropa de recambio para el peque, galletas varias, agua, crema solar, pañales, toallitas, crema del culete, gorras de varias medidas, mi lechuguita por eso de la pu... dieta, carnés, dinerillo, en fin, cuatro cosillas varias que ocupan tres mochilas que no las mueve ni un tractor.... Llegamos al coche, coloca niños, tres sillitas diferentes, tres cierres diferentes, un niño que se resiste a que lo aten como una butifarra, una que te pide un cuento para no aburrirse, una que pregunta antes de que la ates si ya hemos llegado, un coche que pita para ver si sales ya del aparcamiento, en fin, una salida en toda regla....

Llegamos alli, y por suerte, no es un dia muy concurrido, con lo cual, las colas no son numerosas. Los niños corren y ríen, mi pequeñín de 16 meses mira asombrado. (¿por qué será que no soporto a los demás niños? ¿por qué será que pienso que son como monstruillos que quieren derribarme al menor descuido? ¿por qué suelen ser niños colones, que empujan a los mios, que sus padres desaparecen o los animan a colarse, y a ser tan maleducados?).Debe pensar de dónde saldrá tanta gente y tantos colores? Me señala con su dedito, diciendo "caca","caca", "caca" ( no, no es que mi pequeñín sea negativo, es que para él todo se resume a este vocablo... tendrá un mensaje oculto que yo no pillo?) Mi nena, se alborota, rie, grita, corre (pero no como las bestias sueltas del parque....) me da las gracias por haberla traído, me besa.... La mayor rie, se transforma, vuelve a ser más peque, cuida de sus hermanos con ternura, quiere mostrarles todo, absolutamente todo. Y su padre y yo, no montamos en nada, bueno sí, miento, en trenecitos, camioncitos, y varios "itos" para peques de menos de 90cms, pues hombrecitos como el mío deben ir acompañados. Yo me acomodo, me estrujo en esos asientos diminutos, encojo mi cabeza en vagones minúsculos, tiro de la cuerda de la campana... pero no me siento ridícula. Soy feliz, una madre agotada, pero feliz. Sólo contemplar la inocencia de mis hijos, la alegría de sus rostros, la pasión que le ponen a todo, vale la pena. Volvería a preparar 30 mochilas, volvería a sentarlos en el coche 50 veces, volvería a esquivar millones de niños gritones, sólo por ver de nuevo la cara sonriente de mis pequeños. No tiene precio....

2 comentarios:

Marc Monje dijo...

Pues este parque conserva todavía un aire de principios del siglo pasado muy agradable. Te felicito por llevar a tu familia a un lugar tan bonito. Los recuerdos se me agolpan: primero el tamvia blau, luego el funicular y luego... ¡las atracciones! Me alegro por tus hijos, porque has sembrado en ellos otro buen recuerdo, fíjate que yo ahora recuerdo como algo mítico cuando pasamos todo el día en el parque con mi madre.
¡Un abrazo!

kira permanyer dijo...

Gracias Marc, es cierto que todavía conserva ese aire bucólico... el avión es lo más!

SE ACABÓ!

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