lunes 16 de noviembre de 2009

20N, DIA DE LA INFANCIA


El próximo viernes dia 20 de noviembre se celebra el Dia Internacional de la Infancia. El 20 aniversario de la convención sobre los derechos del Niño. Ahi es nada.

La Convención recoge en sus 54 artículos el derecho de la infancia a la supervivencia, al desarrollo pleno, a la protección contra influencias peligrosas, los malos tratos y la explotación así como a la plena participación en la vida, familiar, cultural y social. Pese a todas estas bonitas "intenciones" en la mayoría de países en vias de desarrollo (¿por qué les llamarán así si lo único que se desarrollan bien allí son los parásitos de cualquier índole?), ser niño es estar condenado a una existencia carente de futuro para recibir una educación de calidad y buena alimentación, gozar de buena salud, y menos aún de disfrutar de espacios para la recreación y la cultura.

EEUU y Somalia (¿alguna relación?) se negaron a ratificar la firma de la Convención sobre los Derechos del Niño que fue aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y entró en vigor el 2 de septiembre de 1990. En España tardamos un poquito en poner en marcha la maquinaria: el 5 de noviembre de 1992. Lo de EEUU se rumorea dentro del mundillo de la cooperación que es por no abolir la pena de muerte en menores... en fin, ellos siempre en su línea.

Pero realmente yo me pregunto qué hacemos para garantizar esos derechos. Derechos que tienen o deberían tener TODOS los niños. Sí todos, hasta el gitanito de turno, el morenito del Maresme, el musulmán del Raval... y eso cuesta de entender. Porque todos pensamos en países pobres, muy pobres donde los niños ya no son ni niños, si no carne de mercado laboral infantil, explotación sexual y maltratos varios. Pero aqui también tienen sus derechos. No dejemos que estos derechos sean lo que son en la mayoría de los casos: papel mojado.Una reunión de pensadores, con sueldos de empresarios, que deciden qué es lo que debería ser, pero no hacen nada para lograrlo. Así que demosles un impulsito a su lindo culito. Protestemos, salgamos a la calle, gritemos, hagamos fotos denuncia y colguémoslas en Internet, escribamos post, twitters o lo que nos de la gana... pero no caigamos en la desidia de pensar que, como esa pandilla de gilipollas que son los de ahí arriba no van a hacer nada, no vale la pena protestar... siempre vale la pena, y más cuando es por la infancia.

sábado 14 de noviembre de 2009

OJOS QUE CONTROLAN...


Hoy recibimos en casa la visita de una muy buena amiga mia, compañera de trabajo y alma gemela: Sofia y su familia. Todo un placer como siempre. Un placer el sentirte como con la familia, sin nada que aparentar, sin importar si recogiste o no (y mira que hoy recogimos, eh?) sin pensar en nada más que en la conversación... o al menos asi fue durante tiempo. Ahora, desde hace unos añitos para mi, unos meses para ella, las conversaciones se ven entrecortadas. Unas pequeñas criaturitas nacidas de nuestras entrañas, ocupan nuestra vigilancia. Es curioso, cuando no tienes hijos, te abandonas a la corversación, intentando descifrar cada palabra, cada sílaba pronunciada por tu interlocutor. De vez en cuando, bebes lentamente de tu copa de vino, enciendes un cigarrillo si fumas, y cambias de postura en el sofá. Pero nada más.

Cuando tienes hijos, y sobretodo cuando son pequeños, la cosa cambia. Y mucho! tu casa ya no es ese lugar acogedor de velas encendidas, incienso humeante, sofas blancos y mullidos y copas de cristal de Bohemia encima de la mesa auxiliar. Tu casa se ha convertido en una prolongación de la clase de tu hijo/a. Juguetes esparramados por todos lados, babitas en la estupenda mesa de centro, huellas de deditos por todo el cristal de la TV, galletas pisoteadas sobre el parquet... en fin, lo normal.... si tienes hijos.

Si a todo esto le añades una visita que a su vez también tenga descendencia, el cuadro pasa de ser de un simple lienzo en blanco a un abanico cromático dificil de asimilar: los juguetes de tus hijos aparecen más esparramados, las babitas ya son de diferentes dueños, las huellas de deditos no sólo aparecen en el TV, y las galletas pisoteadas pueden mezclarse con algun palito de pan o patatas chips... todo se duplica, o triplica según el numero de niños.

Pero todo esto es estupendo .Sí , digo estupendo, porque tu visita viene también con su mochilita. No les importa que tu comedor no sea esa estancia chillout tan estupenda que fue antaño. No les importa que les dejes con la palabra en la boca mientras corres como loca porque tu hijo intenta escalar el mueble del comedor con los dedos llenos de aceite... no les importa que te sientes en el borde del sofá para poder salir pitando si a tu angelito se le ocurre meter sus deditos en el enchufe.. No les importa que las delicatessen que les ofrecías como piscolabis se hayan convertido en patatas chips y alargando el glamour, olivas rellenas (rápido de preparar y a gusto de niños y adultos). No les importa porque ellos viven la misma situación. Es estresante, si ,pero preciosa. Llena de vida, de risas, de complicidades.

Gracias, Sofi, Leo y Nicolás por compartir con nosotros ese ratico tan chevere, como dirían Uds.

martes 10 de noviembre de 2009

EXPLICAR LA NAVIDAD


En nuestra calle ya han puesto las luces navideñas... ya! hace casi tres semanas que están puestas... y aún falta más de un mes para que empiece la Navidad. No es que no me gusten, no , al contrario, aun a pesar de las voces que se alzan en contra de ese gasto superfluo, a mi me provocan alegría y buen humor.

Siempre me gustó la Navidad. Bueno, en realidad me gustaba lo que la rodeaba: estar toda la familia reunida, recibir miles de regalos que muy bien no sabes de dónde aparecen, colores chillones por todas partes sin que nadie se escandalice, chocolate a todas horas sin que te riñan por comértelo... en fin, en mi infancia la Navidad era sinónimo de alegría y buen humor.

Ahora la cosa cambia. Es cierto que disfruto muchísimo el día de Navidad cuando mis hijos se levantan a ver qué les ha traído Santa (así le llaman, ya ni por el nombre completo...). En mi casa, de pequeña, Santa no existía. Como mucho, era un personaje gordo y rojo que formaba parte de los anuncios de Coca-Cola. Antes venían los Reyes. Los Reyes Magos, ¡que mira que tardaba el trío ese! hasta finales de fiesta, cuando todo se acababa, no podías acariciar los ansiados juguetes. Y digo acariciar porque te quedaba justito un día de vacaciones para volver al cole. Y de ahí a tener ratos de juego.... En fin, nos conformábamos, no había otra.

Ahora es diferente. Viene Santa y pasan Los Reyes para dejar "un detallito" que se convierte en un agujero de mi bolsillo.... Soy yo la que cocina, soy yo la que invita, la que moviliza la familia para ir de un sitio a otro, la que compra detalles para todos... uf! que época tan cansina....

Pero lo peor llega cuando tengo que explicar a mi hija qué es la Navidad. Yo no creo en Dios. Ni en el católico ni en sus múltiples variedades dispersas por el mundo. Y eso me complica mucho la vida. Por explicar qué es la Navidad, digo. ¿Cómo demonios le digo sin creerlo que una señora llamada María se fue a un establo a parir al hijo de Dios? Ese Dios que se supone que es buenísimo pero que ni hace fiesta el día del parto de su hijo? Work alcoholic perhaps?
Buf.... no se cómo enfocarlo. Si no creo no debería celebrar nada. Pero me gusta la fiesta. Me gusta el rojo en las casas. Me gusta comer turrones con la familia. Me gusta ver las caritas frías de mis hijos abriendo regalos a horas intempestivas de la madrugada... Me gusta seguir la cabalgata de Mataró, me gusta comer cosas ricas.... ¿Falsa? tal vez, pero como la mayoría de la ciudadanía de este país....

lunes 9 de noviembre de 2009

MOVIENDO MASAS


El pasado sábado fuimos a ver al Barça. Mi hija, de 5 años, adora el fútbol. Lleva más de un año pidiéndome que la apunte a esta actividad. Y yo más de un año dando esquivazo. No me gusta el fútbol. Tal vez lo que no me gusta es el ambiente que lo rodea. Cuando son pequeños: el mundo pipas, los padres peleándose por una jugada, los insultos al árbitro que en la mayoría de los casos arbitra por amor al arte(bueno al fútbol) los domingos de frío en el campo, las patadas, los escupinajos... No me gusta. Me parece primitivo.

Cuando crecen es peor. El lenguaje se transforma en insulto y todos juegan a colocarse bien los huevitos constantemente en el campo. Escupen, insultan, se suenan los mocos sin pañuelo... y la gente sigue comiendo pipas.

El fútbol profesional es otra historia. Los insultos continúan, pero claro, ahora se permiten porque "son de pago", los tocamientos del sexo también, pero hasta queda gracioso ver como Messi se la menea antes de una falta, los escupinajos son de calidad y las masas se revuelven gritan y lloran según el resultado de su equipo.

Este sábado fuimos al Camp Nou. A mi el partido me daba exactamente igual, bueno, para que mentir, quería que ganase el Barça porque soy culé por solidaridad a mi tierra, pero en definitiva, fuí acompañando a mi pequeña. Su primer día de futbol. No sabeis que risa. Estaba emocionada toda la semana, sólo preguntaba cuánto faltaba hasta el sábado.

Llegó el día en cuestión. Se vistió con el equipo de pies a cabeza. El viernes le regalamos una bufanda del Barça. Durmió con ella.

Salimos de casa y le lloraban los ojos de la emoción. Yo me moría de la risa. Gritaba: Barça! Barça! y su padre, culé hasta la médula, orgullosísimo de su pequeña. Viajamos un trozo del trayecto en metro: que emoción pensaba ella, que fastidio pensaba yo. Llegamos a las puertas del estadio: sus pequeños ojitos lo recorrían todo entre el fuerte viento y el frío polar que nos acompañaba. Es preciós! susurró. Y entramos. La gente, la mayoría, disfrazada: gorros, bufandas, polares del barça... olor a bocatas, emoción, y ..... el campo! ese verde, esos aficionados empezando a ocupar los asientos (más de 72.000 personas allí) mi niña nerviosa, y yo emocionada. ¿Por qué si no me gusta el fútbol? pues por eso, porque es mucho más que un partido, es un gran estadio, es una gran fiesta, la gente grita, sí insulta, si, tal vez coma pipas, pero en definitiva es un gran espectáculo. Tal vez ande yo un poquito equivocada....

CHIQUI, CHIQUI, ZAGA,ZAGA....


Hace muchos dias que no escribo. Estoy estresada según el homeópata que fui a visitar. Estresada y bloqueada. Dice que soy como una pelota muy hinchada y que tiene que encontrar la válvula para que pierda un poco de aire y como consecuencia presión. Que los dolores musculares de mi espalda responden más a una mala conexión entre mi cerebro y mi cuerpo que aun problema fisico solamente. Según él (todo esto comunicado susurrando, no vaya a ser que me estrese más...) tengo un conflicto mental/fisico espectacular. Demasiado control sobre mi vida, sobre todo lo que acontece y debe acontecer, sobre lo que hay que preparar y conducir... en fin, que soy una controladora del carajo. Que organizo super bien y por eso todo el mundo se apoya en mi. Y yo tirando del carro y tirando... Y por ello tengo tanto estres, que mi cuerpo se engarrota. No se si estres, pero exceso de responsabilidad si.

En fin, todo eso por el módico precio de 60€ la consulta. Dos horas casi, mucho susurro, mucho sentimiento removido pero la espalda me duele igual... en fin, démosle unas sesiones más de confianza....

Ahora, nos mudamos. Cambiamos de casa. Nos metemos en una compra.... Venderemos la casa de mi marido en la Floresta (¿a alguien le interesa?) y compraremos nuestro nuevo hogar. Nos instalamos este próximo enero si todo sale según lo planeado. Planes que empezaron en mi cabeza. Una cabeza que no descansa: chiqui, chiqui, zaga, zaga... piensa aqui, piensa allá... no sé porqué no soy capaz de dejar pasar el tiempo entre los dedos de una manera sosegada. Admiro esa tranquilidad. Yo soy feliz con mucho trabajo que organizar.... ¿será algun trauma infantil? Necesito organizar, planear, tener un objetivo que cumplir... hay gente que a eso le llama Ansiedad. No se yo, tal vez sea un buen caldo de cultivo para los Homeópatas, Psicólogos y demás especies que viven de eso.... Yo soy una fábrica de motivos para que existan... eso sí, el último me llamó Caso House... conoceis la serie? pues eso, sin comentarios.

miércoles 28 de octubre de 2009

LA CORRUPCIÓN DESDE LOS OJOS DE UN NIÑO


Esta mañana, como cada día después de una ducha rápida, estaba desayunando en la cocina y poniéndome al día de las noticias mientras mi hija se sentaba a mi lado. Normalmente se despierta, me llama a mi o a su papi, la vamos a recoger con un beso en los labios, y se deja transportar al sofá de casa desde donde, poco a poco y mirando dibujos, va despertando. Pero hoy no, hoy ha preferido sentarse en el taburete situado a mi derecha y hacerme compañía. Todo un placer. Y cuando estaba mojando una galleta en mi café con leche de soja ha salido una noticia que os habreis cansado de oir y leer desde ayer: una nueva trama de corrupción, esta vez destapada por el juez Garzón en Catalunya. Nada nuevo, por desgracia. Lo sorprendente ha sido la pregunta de mi pequeña de 5 años: mami, ¿por qué se los lleva la policia? ¿qué han hecho? ¿son malos? y glups, la galleta se me ha quedado encallada en la garganta aún estando mojadita en la leche, y he intentado responder muy dignamente: pues son ladrones (lo de presuntos me lo he ahorrado, pues estando en casa nadie nos puede denunciar y explicar que es presunto a una niña de 5 años...). Ah! ¿Y están en la calle robando cosas? en fin, tanta pregunta necesitaba una explicación más amplia y trabajada... pues te voy a poner un ejemplo mi amor:

Imagina que tu clase está muy sucia, las paredes muy y muy feas. Como tu cole no tiene dineritos, Merçè tu profesora, decide pedir a cada niño 1€ para juntarlos todos en una caja especial y tener dinero para comprar la pintura. Mamá te da 1€ que llevas al cole, la mamá de tu amiga también, el papi de Alex tu amiguito, también y así todos. ¡Vaya! la caja está muy llena, piensa tu profesora.

Cuando todos os vais a casa, ella piensa que necesita una falda nueva pero no tiene dinero... pues cojo un poquito que no se va a notar, y aun llegará para comprar la pintura... nadie se da cuenta, así que unos días después coge otro poquito para ir a cenar con sus amigas; y más tarde, otro poquito para un helado gigante.... ¿Tu crees que eso está bien? ¿ para qué era el dinero, para ella o para pintar? ¿Y como pintaremos ahora? Pues eso mi amor, muy parecido, es lo que han hecho estos señores...

Mamá, me ha contestado, ¡eso no está bien! ¡¡¡que morro!!!!! y eso pienso yo, mi niña, que morro tienen algunos en este país... por decirlo con palabras infantiles...

domingo 25 de octubre de 2009

estones valuoses...


Avui ha estat un matí inusual... com cada diumenge he anat al club a fer un partidet per desfogar-me una mica de la vida de mare, treballadora i tot aquest rotllo que diem sempre las que tenim poc temps per nosaltres. Avui he anat al Tenis, però a jugar amb una gran amiga, la Montse. Ha vingut des de Barcelona només per fer el partidet i petar la xerrada. Com sempre hem fet. La conec des de fa molts anys, i les hem vist de tots els colors a les nostres vides... però sempre a la pista, picant de revés o de drive, ens hem oblidat del mon. Hem cridat, hem corregut com bèsties (on no hi ha do diví per jugar, hi han cames fortes....) hem rigut, hem picat la pilota amb valentia, a vegades encongides, enfadades amb nosaltres mateixes, però sempre, sempre, gaudint fins a l'últim segon de les nostres trobades.

Jugavem juntes a VALL PARC, a Barcelona, i el nostre partidet era fixe. Per res del mon quedavem aquest dia amb altres. I no som grans guanyadores, no, però ens agrada el bon tennis. I si hem de perdre un partit, el perdem sense problemes, això si, res de globus ni històries varies que s'estilen tant entre el colectiu femení per guanyar un partit. A jugar! pica, corre, creua bola, i gaudeix! els globus pels nens a les fires....

Fa més d'un any que vaig canviar de club. Ara visc fora de Barcelona, i anar expressament allà per jugar em feia mandra. Per això ja no juguem sovint. Però de tant en tant, agafem el telèfon, o l'e-mail (bendito correo...) i fem una trobada. Avui ha vingut ella a Vilassar. I com sempre, juntes a la pista. Per motius de disponibilitat no hem pogut fer un singles, però era igual. Hem jugat amb dues noies que si tenien pista, i a gaudir! i el millor de tot, després el nostre vermouth i la xerrada al sol... un luxe. Confidències, riures, complicitats...


L'amistat es un be que no s'ha de deixar de cuidar mai. A vegades, les circunstancies personals fan que no puguis dedicar tot el temps que vols als teus amics, però ben dosificadet, també es un luxe. Jo no tinc gaires estones per mi; ara es dels meus fills que son molt petits, però quan trobo aquests moments em sento feliç, molt feliç de tenir al costat a persones com la Montse: que t'escolten i escoltes, que t'estimen i t'estimes, que riuen amb tu i tu rius amb elles, i que saben consolar-te i consoles quan arriba el moment... però avui no era el cas. Gràcies guapa per venir i deixar a Vilassar un troçet teu.

T'estimo.