martes, 28 de julio de 2009

una llamada...


Las llamadas de teléfono siempre tienen poder sobre las personas. Tal vez no sea la llamada en si, pero desde que empiezan, con ese ring,ring (léase con la melodía que a uno le venga en gana, que no seré yo quien diga qué tiene que sonar...) ya alteran tu ritmo normal.

A veces, son llamadas inesperadas, de esas que te sorprenden. Cuando la sorpresa es grata, cuelgas mirando el teléfono, con una sonrisa dibujada en la cara que pareces una auténtica idiota. Tengas la edad que tengas....Cuando la sorpresa no es tan apreciada, tu rostro se contrae y depende del asunto tratado, te deja un malestar en el cuerpo para el cual no estabas preparado.

Otras veces, las llamadas se hacen esperar mucho... demasiado. Ese tipo que te vuelve loquita, loquita y promete llamarte pronto... parece que si miras fijamente tu teléfono durante horas, vas a provocar que todas las fuerzas del universo donde el tipejo habita, le hagan sentir un impulso imposible de frenar, y te llame. Cosa, que todo hay que decirlo, rara vez ocurre. O acabas llamando tu, que la gracia ya no es la misma, o por mucho que mires al aparatillo, incluso frunciendo el ceño como si realmente tuvieses poder, el tipejo en cuestión no te llamará ni equivocandose....

Otras llamadas son extrañas: estás esperandolas, pero no quieres que se produzcan... o si. Me refiero, por ejemplo a las que esperas cuando has postulado a un nuevo trabajo. Que me llamen, piensas, pero no sabes si te dirán que si o que no, asi que mientras no te llamen, la esperanza sigue viva.... hasta que te llaman. Aqui ya no entro, forma parte de otro tema.

Y la llamada diaria de tu pareja? yo la tengo cada dia, él tambien. Somos asi, pesaditos con comunicarnos... Se produce casi a la misma hora, no siempre, pero a menudo si. Pasas el parte de los niños, de tu dia laboral, de tus idas y venidas, y ya está. No te deja ni mejor ni peor, pero si no la tienes, a mi me deja rara... Me pone mal cuerpo, y me digo: chica, que obsesiva, si lo vas a ver por la noche, si para lo que te contará puede esperar... Pero la necesito. Forma parte de mi dia. Como la ducha, el agua, el sol....

Las llamadas siempre han sido importantes. ¿Qué pasa cuando tu hijo sale de viaje en coche y no te llama para decirte que está bien? ¿O cuando tu amiga está de parto y el cabrón de su pareja se olvidó de llamarte? ¿O cuando .....?¿O cuando también.....? Miles de motivos, situaciones, pero siempre la misma reacción: suena el teléfono y tu cuerpo vibra con él.....

2 comentarios:

ROCK´N ROLL OUTLAW dijo...

De hecho, el teléfono siempre tiene preferencia ante la conversación en vivo. Los dependientes dejan de atenderte si suena el teléfono, o tu coges el móvil y cortas a la persona que te esté hablando.

Yo también llamo a mi señora y ella me llama. Son como llamadas de mantenimiento, no tienen mucha historia, a veces incluso cansan, pero otras son momentos bonitos.

Una abraçada!

kira permanyer dijo...

tienes razón, suena y el mundo, tu mundo, se paraliza... hasta en las reuniones la gente sale para hablar!

Tienes razón, esas llamadas siempre encierran algo ñoño, pero hay veces que se convierten en especiales...

Gracias por venir el sábado... como dice Sabina: Un gusto!

SE ACABÓ!

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