martes, 20 de febrero de 2018

NO HUELO, NO TENGO GUSTO... PERO MIREMOS EL LADO POSITIVO

Desde hace un mes y medio he perdido el olfato y el gusto. Total. No huelo, no saboreo nada, ningún alimento ni bebida. Es el resultado de una infección virica que ha destrozado mis neuronas olfativas. Segun mi experto otorrino, tal vez en algunos meses pueda recuperar algo de mi estupendo olfato. Si alguna neurona ha quedado dañada pero no destruida y se recupere, podré volver a notar algun aroma fuerte y algun sabor. El margen es un año aproximadamente. Según él, si en un año no ha vuelto, debo olvidarme de estos dos sentidos.

Es algo de lo que no tenia conocimiento. Se le denomina Anosmia. Puede ser temporal o cronica.... esperemos que la mia sea temporal. Yo confio.

No oler supone no tener gusto. Yo pensaba, cuando de pequeña te enseñaban los 5 sentidos en el cole, que eran sentidos independientes. Algo de relación si, pero no sabia que el gusto viene determinado por el olfato. Si no hueles, no detectas sabores. Asi de simple... y de cruel.

Durante mi vida, el olfato ha ocupado una parte importante de mi desarrollo emocional. El olor a jazmin me apasiona, me transporta a la casita blanca de mi abuela, en Sevilla, cuando por las noches me ponia junto a la mesita de noche un puñadito de estas flores para ahuyentar los mosquitos decia... ese olor, esas manos frias y largas.... El olor del café me lleva en volandas a las tardes bajo la maquina de coser de mi trabajadora madre, con Elena Francis de fondo y el ruido del motor brrrrr brrrrrr y el calor de la plancha. Infancia querida....
El olor de mis hijos, de mi pareja, del jabón, del limpio de los baños, de.... no noto nada. Nada es nada. Me pongo el perfume que usaba porque se que me encantaba pero como si me pusiese agua.

No detecto el aroma del vino, ni su sabor que tanto me gustaba. No soy capaz de comer con placer. Como por hambre, no socializo. Me molestaba incluso los primeros dias sentarme a la mesa.

Pero el cerebro humano es ciertamente inteligente. Ahora he vuelto a recuperar el placer de comer por el "recuerdo" gustativo. Sé lo que me gustaba, y lo busco. Me produce placer memorial. Como dulces, salados, ect. No igual, claro, no con el deleite que provoca comer algo que te gusta mucho, pero intento recordar su gusto para crear una atmósfera placentera. Y por texturas. Hay texturas que me provocan placer, como la del pan y el bizcocho y otras repulsión como la de masas muy compactas, tipo crêppes, que parece que como una sábana.

Yo tengo esperanzas. Soy así, es mi carácter. Me quejo pero estoy convencida que algo recuperaré. Si pasa un año y no es asi lo asumiré, pero mientras tanto seguiré inventado sensaciones...

Todo tiene su lado positivo claro. Ahora los baños públicos para mi no son bombas fétidas, si te tiras un pedo delante mio puede que hasta sonria por saber qué has hecho pero sin temer a las consecuencias... a que todo es reconvertible? :-)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Marta Saez de Heredia-Burke: Vaya faena! Esperemos que sea temporal...

Anónimo dijo...

Alicia Corone Bosch Ostras ! Espero que recuperis els teus sentits. 👃👄

Sofia Kariakin dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sofia Kariakin dijo...

Y si lo ves más positivamente, puede que comas menos porque como no te sabe a nada no estarás disfrutando tanto así que, por un lado lo siento, pero quiero verte figurín pronto jejeje....

SE ACABÓ!

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