jueves, 10 de diciembre de 2009

PAIS MASCULINO


Hace dias, que por motivos de trabajo, estoy viajando a diferentes ciudades españolas. Como trabajo para una ONGD, tenemos que ahorrar lo máximo posible en gastos de gestión, así que me estoy metiendo unas palizas espectaculares yendo y viniendo el mismo dia de ciudades varias: Madrid, Bilbao, Valencia y Sevilla. Un cansancio que ni os cuento. Eso sí, rascando cada minuto que me queda libre para visitar algo de cada ciudad. En Madrid no me dio tiempo ni a comer, pero en Bilbao, por ejemplo, me di una vuelta por el casco antiguo que no conocía. Muy bello. En Valencia he ido a visitar, corriendo, corriendo una exposición de Sorolla en Bancaja. Un lujo para mis ojos: la luz de sus cuadros aún baila en mis retinas....

Pero en realidad, escribo todo esto porque me he dado cuenta (algo que ya se, pero viendolo te lo recuerdo haciendo daño...) que las personas que viajan por trabajo, en el 95% de los casos son del sexo masculino. Ejecutivos engominados, o con ricitos en la nuca, trajes de Gonzalo Comella o de Zara si aprieta la crisis, maletines de Luis Vuitton, o de nosesabelamarca si el negocio es no muy próspero, móviles, muuuuuuuuuuchos móviles que suenan como enfadados. Conversaciones amables para vender, y agresivas si hablan con sus secretarias, en la mayoría de los casos.

Se sientan en el AVE o en el avión de turno con su prepotencia masculina colgando entre las piernas; ocupan su asiento y parte del tuyo con sus diarios y sus maletines que no quieren facturar para no perder ni una milesima de segundo de sus vidas de yuppies agresivos. Yo soy el que más vende, el que más telefonos tiene en su agenda, al que llaman más veces en lo que dura el trayecto del AVE, el que tiene más pantallas abiertas en el ordenador... yo soy el que más, el que más, el que más..... Asi no hay paridad posible. Yo soy mujer, creo que una buena profesional, me gusta dirigir y creo que no lo haría mal en un cargo directivo... pero no quiero que me cuelgue nada entre las piernas... es decir, no quiero tenerla más grande que nadie, no quiero llegar a casa más tarde que nadie para demostrar cuánto trabajo, no quiero que me llamen a todas horas para reafirmarme en que soy una tia imprescindible, no quiero perderme la infancia de mis hijos, ni que mis empleados se pierdan la de los suyos... No quiero, en definitiva, formar parte de este circo masculino. El sistema, el actual sistema, está formado por hombres. Hombres que lo diseñaron y que pretenden, que si una mujer quiere ser directora también, debe incorporarse a este sistema masculino. Yo creo, que para que realmente las mujeres queramos ser ejecutivas, políticas y empezar a dirigir este país, debemos empezar por crear un sistema diferente. Donde nuestros valores prevalezcan, donde podamos compatibilizar nuestras obligaciones profesionales con nuestros derechos personales.... Yo no quiero subirme a un carro masculino. Quiero uno propio. Así, que señores mios, no digan que las mujeres no estamos en cargos directivos porque no podemos... tal vez sea porque no nos gusta lo que vemos. Quédenselo todito UDS. Es una verdadera mierda.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tens tota la raó. Però per a mi, a part d'un defecte masculí, és sobretot un defecte del capitalisme, que potencia la supervivència i l'exit basat en les compres, en vendrem vendre i vendre cada cop més inutilitats. I en aquesta batalla yuppie s'afageixen les dones yuppies que són iguals o pitjors a l'hora de desmostrar que elles encara la poden tenir més gran.
Jo, com sempre, estic a favor de les individualitats, és a dir, les persones -homes o dones- que saben treballar i portar una familia. Els grups de borregisme no m'interessa, m'agraden les persones que saben conviure amb tot i amb tothom, sense trepitjar ningú i sense buscar la gloria.

Que así sea

Ana María dijo...

Se puede decir más alto, pero no más claro. Me ha encantado, Kira. Enhorabuena por tu blog. Un saludo y feliz jornada.

SE ACABÓ!

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